las elecciones presidenciales

pepe pozos enero 7, 2012 0

estaba hablando con una de esas personas que saben de política, y me mencionó algunas cosas básicas que supuestamente debo saber desde secundaria, y que francamente no recordaba mucho.

me dijo: ¿tú crees que el presidente importa? lo que importa es el congreso, porque sin su aprobación, el presidente no tiene forma de actuar. de hecho, eso es un problema en méxico, porque si el partido dominante en el congreso es el mismo que el presidente, se fomenta la corrupción y el sesgo a la hora de tomar decisiones. por otro lado, si el partido opositor domina el congreso, y el presidente siempre batalla para obtener su aprobación, difícilmente se puedan crear reformas o nuevas leyes.

y es que no es sólo la relación congreso-presidente, sino también la de los miembros del congreso entre sí. comparado con estados unidos, tenemos aproximadamente un tercio de su población, pero el doble de funcionarios públicos (como senadores y diputados). ¿y eso ha contribuido a la mejora del país? de hecho, no. sólo ha contribuido a aumentar las filas de la burocracia y la corrupción.  a su vez, representan un costo alto para los pagantes de impuestos, pues los políticos de aquí ganan incluso más que los de países desarrollados, como suiza o alemania.

que no nos sorprenda que para lo único que se ponen de acuerdo es para repartir sus propios aguinaldos, evitar cualquier ley que pueda perjudicarles, y eso sí, decidir si el asueto va a ser en viernes o lunes.

¿pero cómo hacer algo contra tu propio gobierno? como empresario lo último que querrías es tener en contra a la ley, porque se encargarán de ordeñar cuanto dinero puedan de ti. como miembro de algún sindicato (esto lo digo basado en una experiencia de una familiar), no es “raro” que te digan: todos van a votar por tal partido en las elecciones. y hasta los obligan a acarrear a sus familias a los eventos públicos del partido.

otra opción es asociarte a un partido político, e intentar cambiar las cosas “desde adentro”. ante la realidad de que quizá eso tampoco funcione, me puse a pensar en qué puede hacer un ciudadano. un profesor de ética que tuve, me comentó que él pertenecía a un grupo de civiles que proponían leyes, y que en sus años de existencia, ya habían logrado ser escuchados un par de veces.

¡eso es lo que tienen los países desarrollados! no es que sus civiles sepan de política, o que todos se hayan graduado de economía. lo que tienen es que hay muchas más asociaciones civiles que buscan observar y proponer leyes, para mejorar su propia calidad de vida. ahí, los propios ciudadanos se movilizan y actúan, a diferencia de aquí, que siempre estamos esperando “el cambio” mágico, sin tener que mover un dedo.

yo estaba pensando que aquí hay mucha gente con estudios. es el estado con menos analfabetismo, y después del D.F., quizá el que cuente con mayor proporción de profesionistas egresados. y piénsenlo, los que son de monterrey lo pueden observar; tanto de universidades públicas como privadas,  cada año se gradúan cientos de abogados, médicos e ingenieros. se gradúan estudiantes de ciencias políticas, de economía y hasta filosofía. con tanta sabiduría y cultura, no debe ser tan difícil organizar un grupo como el que me comentó mi maestro, que precisamente se componía de gente de todo tipo.

¿a qué viene todo esto y qué tiene que ver con las elecciones?

pues que cada seis años llega alguien con promesas de cambio, y seis años después la gente sigue esperándolo. la gente siempre está (estamos) esperando, y eso es lo que no ha funcionado. por otro lado, el aparato político se ha encargado de aprovechar esta situación, aumentando el número de empleados de la burocracia, y disminuyendo la capacidad pública de cambiar la situación.

cuando llegue un nuevo presidente, independientemente de los colores que lleve, debemos aceptar que vivimos en un país corrupto, y que después de varias décadas de espera, finalmente toca que ahora los ciudadanos hagamos algo.  la información es una excelente arma, pues nos prepara para saber dónde estamos y qué podemos hacer.

desde tu propio lugar ponte a pensar a quién conoces o cómo podrías ayudar tú mismo a la sociedad que te tocó. todo comienza con las cosas más pequeñas y si tienes al alcance la posibilidad de mejorar tu ciudad (pienso en todos los magnates corporativos de monterrey), pues hazlo, en lugar de quejarte del presidente y la violencia, o  mandar tu familia a estados unidos.

es sorprendente lo que una persona puede hacer “desde su lugar”. por ejemplo, ¿qué tal pagar los estudios de una persona de bajos ingresos? ayudar a un joven a que en lugar de que sea albañil sea licenciado. esto último es un caso de la vida real. si al año te sobra dinero, en lugar de irte a apostarlo en las vegas (conozco demasiados regios que se van cada puente a las vegas) úsalo para mejorar tu sociedad, después de todo, vives en un país tercermundista. y ¿qué tal dar empleo a personas discapacitadas? ¿qué tal aumentar los sueldos de los policías y soldados? ¿qué tal disminuir los de los políticos?

¿qué tal no robarse el cable o la electricidad? ¿qué tal capacitar mejor a los servidores públicos? ¿qué tal tirar menos basura para no seguirnos chingando el drenaje? ¿qué tal no ser nepotistas? ¿qué tal una cultura que no gire en torno a los centros de apuestas y venta de alcoholes? ¿qué tal una cultura seria y no de pura peda?

no hay que esperarnos a que rodrigo medina cambie nuevo león, hay que cambiar nosotros mismos. estoy seguro que diario se presentan oportunidades de ayudar a otros, de cambiar el orden social, y que si los mismos integrantes de esa sociedad nos ponemos al tiro, las cosas van a estar chidas, por más que tengamos un retrasado de presidente, y una bola de borrachos en el congreso.

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